Fortalecimiento de la preparación ante desastres mediante la coordinación gubernamental y la colaboración con la comunidad
Armando Ramírez (izquierda) y Enma Ramos (derecha), de Lutheran World Relief, se reúnen con la líder comunitaria Bertha Gladys Gómez (en el centro) durante el «Gabinete Móvil del Gobierno» celebrado en Gualococti, Morazán, donde se dieron cita organismos gubernamentales, representantes de la comunidad y organizaciones humanitarias con el fin de reforzar la preparación ante desastres.
Una preparación eficaz ante las catástrofes depende de una sólida coordinación entre las instituciones gubernamentales y las comunidades locales. Cuando las personas comprenden sus funciones y colaboran entre sí antes de que se produzcan las emergencias, pueden reaccionar con mayor rapidez, proteger más vidas y recuperarse de forma más eficaz.
En todo El Salvador, las comunidades se enfrentan a amenazas recurrentes como inundaciones, tormentas, deslizamientos de tierra, terremotos y otros riesgos naturales. Prepararse para estas emergencias antes de que se produzcan ayuda a proteger vidas, reforzar la respuesta local y reducir el impacto que los desastres tienen en las familias.
Esa colaboración quedó patente durante la reunión del Gabinete de Gobierno Móvil celebrada en Gualococti, Morazán, donde Lutheran World Relief, que forma parte de Corus International, se unió a organismos gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y representantes de la comunidad para compartir servicios, reforzar la coordinación y poner a disposición de las familias recursos que les ayuden a prepararse para situaciones de emergencia.
Con el apoyo de Margaret A. Cargill Philanthropies, el proyecto «Fortalecimiento de las estructuras comunitarias para la preparación y mitigación de desastres» (SOS III) ayuda a las comunidades a estar mejor preparadas ante los desastres mediante el fortalecimiento de los comités locales de emergencia, la formación de líderes comunitarios, el suministro de equipos de respuesta ante emergencias y la colaboración con las instituciones gubernamentales responsables de la gestión del riesgo de desastres. Durante el Gabinete Itinerante del Gobierno, Lutheran World Relief participó junto con la Dirección General de Protección Civil de El Salvador, demostrando cómo las sólidas alianzas entre el Gobierno y las comunidades pueden fortalecer el Sistema Nacional de Protección Civil del país. El evento también puso de relieve los avances logrados en las 75 comunidades participantes en el proyecto, al tiempo que promovió herramientas prácticas, como el Plan de Preparación Familiar, que ayudan a los hogares a prepararse para las emergencias.
Una de las voces más destacadas del evento fue la de Bertha Gladys Gómez, representante de la Comisión Comunitaria de Protección Civil de El Volcán. Explicó cómo los años de organización, formación y dotación de equipos han reforzado la capacidad de su comunidad para responder ante situaciones de emergencia.
«Estamos preparados para cuando se produzcan emergencias. Contamos con el equipamiento y los recursos necesarios para actuar, y ya los hemos utilizado para hacer frente a incendios. Estamos muy agradecidos a Lutheran World Relief por apoyar y equipar a nuestra comunidad».
Su experiencia refleja el objetivo general de SOS III: garantizar que las comunidades cuenten con los conocimientos, el equipamiento y la organización necesarios para responder de forma rápida y eficaz antes de que llegue la ayuda externa.
Eventos como el «Gabinete de Gobierno Móvil» también ponen de manifiesto la importancia de la coordinación gubernamental. Al reunir en un mismo lugar a las autoridades nacionales y locales, las organizaciones humanitarias y los líderes comunitarios, las comunidades obtienen un acceso más fácil a la información, los servicios y los recursos de preparación, al tiempo que se refuerzan las alianzas que hacen que la respuesta ante emergencias sea más rápida y eficaz.
A través del programa SOS III, Lutheran World Relief sigue colaborando con sus socios gubernamentales y las comunidades para reforzar la preparación ante desastres, contribuyendo a garantizar que los líderes locales dispongan de las herramientas, los conocimientos y las alianzas necesarias para proteger vidas cuando se produzcan desastres.